Me quedé en el día Martes… aún no estoy segura de que el orden sea el correcto, si alguno de mis compañeros me lee y los recuerda, que me mande un correito para ir ordenando ideas. Jimena comentó que cuando ella postuló cree que la entrevista personal era el segundo día… No estoy segura. Lo que si tengo claro es que el tercer día era el de actuación y para mi era el mas temido porque era la coladera. Sé que se volaban a mas de la mitad de postulantes el día de monólogos.
Día 3
Recuerdo bien mis monólogos, los recuerdo además porque los conservo. A veces los uso en ejercicios con mis alumnos y me encanta escucharlos y volverlos a leer. Al momento de la inscripción nos dieron dos monólogos uno de comedia y uno de drama. El de comedia era el monólogo inicial de la obra “El Maleficio de la Mariposa” de Lorca y comenzaba con “La comedia que vais a escuchar es humilde e inquietante, comedia que rota del que quiere arañar a la luna, y se araña su corazón…” Y el de drama era el monólogo de la Hermana en la obra Roberto Zucco.
Ensayé esos monólogos hasta el cansancio, los repetía en el micro, mientras me bañaba, mientras comía. Imaginaba las mil y una formas de decirlo y los practicaba en casa, en el trabajo. Los sabía al derecho y al revés. Los dos. Recuerdo cuando llegué al examen estaban todos los postulantes, asustados como yo, nerviosos, repetían sus monólogos una y otra vez. Cuando me inscribí María Rosa (la secretaria de la ETUC) nos dió una hoja de recomendaciones en las que decía claramente que no podíamos usar vestuario y ni utilería. Éramos el texto y nosotros. El texto y yo. Mi sorpresa fué enorme al ver a personas caracterizadas… recuerdo a Eliana que se puso un polo negro con rayas amarillas y unas alitas… ¡era una abejita! Y a Pablo que llevó su nariz de claun y una guitarra. ¡Yo estaba con mi buzo verde y un polo blanco! ¡Maldita sea! ¿por qué no se me ocurrió traer algo para impactar al jurado? Pero que lorna soy… estaba en esas, autocompadeciéndome, autoflagelándome y pensando si me dejarían regresar a casa para traer algo ¡lo que sea! cuando se me acercó Raúl “ ¿No era que no se podía traer nada?” Yo lo miré y me di cuenta que él también estaba sólo con ropa de trabajo. ¡Me alegre tanto! Le dije: Yo vine así como ves. ÉL: Yo también y no necesitamos nada mas. ¡Fué lo máximo! No voy a negar que seguía un poco noica, pero después de mirar con calma a otros postulantes vi que éramos varios los que habíamos decidido entrar al examen sólos con nuestro talento. Y de hecho las palabras de mi nuevo amigo me dieron algo de paz. Creo que este día era también la entrevista personal. Voy a hacer de la entrevista otro post poque presiento que a medida que empiece a revivirla el post será igual de largo que el de entrenamiento y este.
Fuí una de las últimas en entrar a la audición (por mi apellido que comienza con V) y eso hacía que me partiera de nervios. Esperábamos en el pozo, el lugar al comienzo tan lleno de gente, iba vaciándose poco a poco y eso aumentaba la tensión. Cuando nos llamaron, éramos casi los últimos, sabíamos que íbamos a entrar uno por uno, pero nos llamaban por pequeños grupos. Los chicos que apoyaban “cuidándonos” se las arreglaban para colarse en la cabina de luces y ver las audiciones, antes nos guíaban al escenario y en el camino nos daban toda clase de consejos. Yo sólo pensaba por favor no me digas más cosas que voy a vomitar. Finalmente pude entrar a la sala de examen. El jurado estaba sentado en una mesa, creo que eran cinco. Estaban tan serios. De verdad infundian un respeto alucinante. El escenario tenía tres puertas laterales, yo entré por la puerta del medio, justo frente a esa puerta había una ventana baja con barrotes de fierro. El centro del escenario estaba dividido por unos telones, había dos telones a los lados y dejaban un pequeño espacio en el centro. El jurado me vió. Me saludó y me dijo puedes empezar con el monólogo que quieras ¡así sin anestesia! Arranqué con el de Zucco, lo dije de una, casi sin respirar, poniendo toda la fuerza y el alma en ese monólogo. El jurado hablaba de vez en cuando, comentaba, pero yo seguí y seguí hasta que lo terminé. Una voz del jurado me dijo. Haz el segundo. Ese lo practiqué como un juglar, dando salititos y bailando por todo el escenario. Comencé “La comedia que vais a escuchar es humilde e inquietante, comedia que quiere arañar a la luna y se araña su corazón. Los insectos vivian felices…. chu“ ¿Puedo comenzar otra vez? No, continua desde el CHU y no te vas a mover. Coge ese cubo que esta ahí (¿habia un cubo?) y lo vas a decir desde allí. Subí al cubo. Mientras lo acomodaba y me acomodaba yo, pensaba Dios Mio la cagué, me olvide el texto, la cague: Continúa. Los insectos vivían felices, sólo se preocupaban… (pausa… silencio) Ya Katiuska está bien. Vas a hacer unos ejercicios. Dios mio la cagué. Mira, estás en medio de la carretera manejando y de pronto tu carro se malogra es una carretera oscura, sales a ver qué le pasó a tu auto pero de pronto te sientes en peligro. De ahi improvisa. Ay Dio mio la cagué… Concéntrate Katiuska, haz lo que dice, Hice la improvisación. Otro jurado. “Ya, ahora ve hacía los telones y cada vez que pases debes hacerlo de formas diferentes, como tu quieras. Nosotros te vamos a indicar con palmadas y en cada palmada entras” (Ay Dios Mio la cagué) Palmada, entraba como viejita, palmada: como bebita, palmada: modelaba, palmada: saltaba, palmada entraba gritando como loca, palmada: loca sin gritar, palmada: como mono, palmada bailando, palmada: otra cosa, palmada otra más, palamada …. y las palmadas se iban acelerando cada vez. No tenía tiempo de pensar ni de hacer nada… El jurado se reía y luego. Muchas gracias Katiuska. Los resultados saldrán mañana a la una de la tarde.
Me fuí a casa. Estaba desesperada. Estaba segura que lo había arruinado. Que no les quedó otra que hacerme ejercicios para ver que tan monga soy. Para que valga la pena lo que pagué por inscribirme ¿Por qué tenía que olvidarme el texto? ¿Cómo se me pudo olvidar?¡ Debí venir vestida de abejita! Ayyyyyyy. De regresó a casa estaba histérica, en el bus pude decir el monólogo completito una y mil veces. CÓMO SE ME PUDO OLVIDAR ESTE ESTÚPIDO MONÓLOGO. Cuando entré a mi casa estaba segura que había fallado, que no tenía sentido ir a la Escuela al día siguiente. Además el jueves no había pedido permiso en el trabajo y trabajaba hasta la 1.pm. Mi madre y mi Mamá Nucha estaban en casa ¿cómo te fué? Estallé en lágrimas… bueno… esta parte ya la escribí antes…
Al dia siguiente, salí del trabajo y fuí a la Escuela, al llegar había gente alrededor de una pizarra, chicas lloraban y gritaban. Maldecían con furia. No habían ingresado. No quería mirar la lista de nombres. Los que estaban afuera eran los que no habían pasado, los que sí, ya estaban en el pozo preparándose para las pruebas de Voz y Música. Era tarde. Me acerqué con miedo y… ¡allí estaba mi nombre! ¡No lo podia creer!. Uno de los chicos que apoyaba a los postulantes me dijo “Entra, rápido, tienes que alistarte” Cuándo pasé por el corredor que me conducía al pozo nuevamente Raúl que estaba saliendo del baño frente al lavadero me dijo ”Yo sabía que entrabas, cámbiate ya” Yo sonreía como una tonta. Pasé. Pasé a la segunda parte. Pasé….
Lo que sigue… es materia de otro post. Son casi las dos de la mañana
Ya regreso…